El escenario político en Perú ha llegado a un punto clave. Tras el conteo de actas de la primera vuelta, todo indica que Keiko Fujimori (Fuerza Popular) ya aseguró su pase a la segunda vuelta.
Pero lo que ha generado más sorpresa es quién la acompañaría. Aunque durante gran parte de la campaña se hablaba de Rafael López Aliaga, los resultados apuntan a que sería Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) quien dispute el balotaje.
Esto cambia completamente el panorama. Ya no se trata de una competencia entre dos candidatos de derecha, sino de dos modelos de país totalmente opuestos.
Por un lado, Keiko ofrece continuidad, estabilidad y mercado. Por el otro, Sánchez representa cambio estructural, soberanía y mayor intervención del Estado.
Y aquí es donde empieza lo importante. Lo que se vota en segunda vuelta no es solo una persona, es el rumbo del Perú para los próximos años.
1. Constitución: ¿reforma o cambio total?
La diferencia más profunda entre ambos candidatos está en la Constitución. Aquí se define el modelo de país desde la base.
El plan de gobierno de Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) habla de eliminar completamente la Constitución de 1993. Considera que tiene un origen ilegítimo y que limita al Estado frente a intereses privados.
- Nueva Constitución: Convocatoria a una Asamblea Constituyente.
- Estado plurinacional: Reconocimiento de pueblos indígenas.
- Control de recursos: Mayor soberanía sobre gas, petróleo y minerales.
Su enfoque es claro. Cambiar las reglas del juego desde cero.
Por otro lado, las propuestas de Keiko Fujimori (Fuerza Popular) se enfocan en defender el modelo actual:
- Continuidad constitucional: Mantener la Carta Magna vigente.
- Fortalecimiento institucional: Mejorar gobernabilidad sin romper el sistema.
- Orden jurídico: Generar estabilidad para atraer inversión.
Aquí la diferencia es directa. Reformar lo existente vs reemplazar todo el sistema.

2. Economía: mercado vs mayor control estatal
El modelo económico es el segundo gran punto de choque.
Keiko Fujimori apuesta por una economía social de mercado con ajustes para mejorar su eficiencia.
- Shock desregulatorio: Reducir 40% los trámites.
- Eliminación de burocracia: Quitar más de 500 procesos.
- Canon directo: Entregar hasta 40% a población en zonas mineras.
Su enfoque busca dinamizar la inversión privada. Más facilidad para crecer dentro del modelo actual.
En cambio, Roberto Sánchez plantea un cambio más profundo.
- Economía mixta: Mayor rol del Estado en sectores estratégicos.
- Eliminar contratos ley: Modificar el artículo 62.
- Control de recursos: Gas, petróleo, agua y puertos bajo gestión estatal.
- Impuestos a grandes fortunas: En situaciones de crisis.
Además, de llegar al poder, Sánchez ha prometido cambiar a Julio Velarde del BCRP, lo que podría traducirse en volatilidad del dólar, caída de la inversión y desconfianza internacional, especialmente si se percibe que el Banco Central pierde independencia.

Aquí el contraste es claro. Mercado con ajustes vs rediseño del modelo económico.
3. Seguridad: tecnología vs control territorial
La inseguridad es uno de los temas más importantes para los votantes. Ambos lo reconocen, pero plantean caminos distintos.
Keiko propone una estrategia basada en tecnología y eficiencia.
- Centros C5i: Videovigilancia en todo el país.
- Inteligencia artificial: Análisis predictivo del crimen.
- Unidades de flagrancia: Sentencias rápidas para delitos.
Su enfoque es técnico. Controlar el delito desde datos y rapidez judicial.
Por otro lado, Sánchez plantea una estrategia más territorial.
- Reforma de la PNP: Depuración de mandos corruptos.
- Juntas vecinales: Fortalecer organización comunitaria.
- Rondas campesinas: Mayor rol en seguridad local.
- Unidad contra ciberdelito: Enfocada en extorsiones digitales.
Aquí el enfoque cambia. Tecnología y control estatal vs presencia territorial y organización social.
4. Salud, educación y pensiones: dos enfoques de Estado
En el plano social, también hay diferencias importantes en cómo se entiende el rol del Estado.
Roberto Sánchez plantea un modelo más fuerte en derechos sociales.
- Salud: 8% del PBI y compras centralizadas.
- Educación: 6% del PBI y sistema público gratuito total.
- Pensiones: Pensión universal financiada por impuestos.
Su enfoque es claro. El Estado como principal proveedor.
Por otro lado, Keiko Fujimori apuesta por modernización y eficiencia.
- Salud: Historia clínica digital única.
- Educación: 3,000 colegios y 6 millones de laptops.
- Pensiones: Aumento de Pensión 65 y ONP.
Aquí el enfoque es distinto. Mejorar servicios vs ampliar el rol del Estado.
Lo que realmente estás votando en segunda vuelta
Esta segunda vuelta no es una elección cualquiera. Es una decisión entre dos caminos completamente distintos.
Por un lado, tienes un modelo que busca estabilidad, inversión y continuidad. Por otro, uno que propone cambios estructurales y mayor control del Estado.
Ambos tienen riesgos. Ambos tienen oportunidades.
Pero la pregunta ya no es solo quién te gusta más. Es qué tipo de país quieres para los próximos años.
Y ahora que ya sabes qué propone cada uno, la decisión es tuya.
¿Prefieres ajustar el sistema actual o apostar por un cambio total?

